Resumen de Jacob

Aquí está un breve resumen de la historia, según la visión de Jacob Black.
Desde que conoce a Bella (“Crepúsculo”) hasta que se da cuenta de que es ella quien
quiere cambiar, quiere ser un vampiro y así romper el Tratado (Eclipse).
Stephenie Meyer


Así que eres un chico feliz. Tienes algunos buenos amigos, tu padre es bastante
guay, incluso aunque sea un poco supersticioso. Llevas bastante bien el
colegio –no tienes que trabajar demasiado duro. Tienes un montón de libertad.
T e gustan todas las cosas mecánicas.
Un día, la hija del mejor amigo de tu padre aparece. Es realmente preciosa al
estilo de «la vecina de al lado», pero más que eso, conectas inmediatamente
con ella. Espíritus afines. Bella pasa de todos sus amigos del colegio, parece
totalmente interesada en todo aquello que dices. T e quedas hechizado
inmediatamente, pero sabes que ella está fuera de tu alcance. Ella es mayor,
tu un novato -olvídate. Aún así piensas en ella un montón. A lo mejor algún día,
te dices a ti mismo.
Por supuesto, ahora estás mucho más interesado en cualquier cosa que tu
padre tiene que decir sobre Charlie. Presionas a tu padre para que esté de
acuerdo con Charlie sobre el asunto de los Cullen. En tu cabeza, Billy está
equivocado. Le urges para que se disculpe. Al final, lo hace. Quiere ir a ver un
partido y tú accedes. Alguien tiene que conducir. (Sabes que no estás
engañando a nadie –Billy ve totalmente a través de ti).
Así que vesa Bella con un tío en un coche fantástico (el coche es la primera
cosa que ves. Ha tenido toneladas de trabajo encima –nada de fábrica. Estás
impresionado). Estás suficientemente seguro de tu masculinidad para admitir
que el chico es realmente guapo. Perspicaz como eres, puedes ver las chispas
entre ellos. Suspiras –siempre has sabido que ella estaría pillada pronto. Pero
las relaciones de la escuela terminan, así que niegas su importancia. T e
preguntas quién es (conoces a todo el mundo de los alrededores) y porqué tu
padre está actuando de forma tan extraña.
Tienes la oportunidad de hablar con Bella y vuelve a estar bien. Estás
realmente cómodo con ella. Preguntas sobre el chico y resulta que es un
Cullen, y es cuando comprendes la reacción de Billy. Pasas una noche
agradable con ella, excepto por el hecho de que parece bastante distraída y
lleva un perfume que no te gusta nada.
Llegas a casa y tu padre está fuera de sí. Está llamando a todos sus
supersticiosos amigos. Puedes decir (escuchando a hurtadillas desde tu cuarto)
que le están diciendo que no es asunto suyo. Estás de acuerdo, pero Billy no
pregunta tu opinión. Tu padre piensa que ese tío es literalmente alguna clase
de monstruo –es tan embarazoso...Billy va de nuevo a ver a Charlie, está realmente
disgustado con Bella. Está
muy tenso y adivinas (masculla cuando está agitado) que piensa que el chico
está violando ese legendario tratado. Medio consideras el mencionar que le
contaste a Bella las historias pero sabes que tendrías problemas así que no
dices nada.
Ves a Bella con su novio de nuevo. Obviamente, es su novio –la besa en el cuello antes de que ella entre en la casa. Billy casi tiene un ataque al corazón.
Oh, cierto –vampiros. El viejo va a humillaros a ambos. T e preguntas porqué el
novio sólo se sienta allí en la camioneta…
Estas más triste de lo que pensabas que estarías. Pensabas que ya habías
aceptado que Bella tenía un novio pero esta prueba es más deprimente de lo
que esperabas. La diferencia entre sospechar algo y verlo por ti mismo.
Suspiras. Tu padre te envía fuera con una excusa y te das cuenta tarde de que
él quería hablar con Bella a solas. Esperas que no pareciera un loco.
La vida sigue. T e medio enamoras de alguna chica en el colegio, pero se te
pasa rápidamente. T odavía piensas en Bella un montón. T e gustaría sólo poder
salir con ella pero tu padre sigue siendo un idiota acerca del asunto de los
Cullen. No te permitirá ir a visitarla. Como si fueras a terminar herido o algo.
Pones los ojos en blanco un montón cuando piensas en él.
Bella se ha ido de casa. Cuando Billy te lo cuenta, te duele. T e preocupas por
ella –te mantiene despierto por la noche. No tienes ni idea de que ella fuera tan
infeliz. Estás enfadado por permitir que Billy te impidiera verla. Quizás deberías
haberlo intentado de algún modo…
Entonces Charlie llama a Billy para decirle que Bella ha tenido un horrible
accidente en Phoenix –se cayó a través de una ventana y está grave en el
hospital. Las noticias son como un yunque cayendo en tu cabeza. Cuando Billy
oye que el doctor Cullen está cuidando de ella, le suplica a Charlie que consiga
un vuelo. Discuten de nuevo. T e ofreces a conducir hasta allí para comprobar
cómo está ella y Billy te ataca de nuevo. T e vas pero te quedas enfurruñado en
la parte trasera. Le oyes hablar por teléfono con alguien, gritando sobre
tratados y guerras –no puedes oír bien a través de la puerta. Pero le oyes
hablando con alguien acerca de los Cullen hiriendo a Bella, y también a Sam. T e
preguntas porqué Sam Uley es parte de esta conversación. No te lo preguntas
durante mucho. Estás demasiado preocupado por Bella.
Bella mejora y vuelve a casa. T e estás muriendo por verla –probablemente
podrías llevarle algunas flores de “mejórate” al menos o algo. Pero Billy te
prohíbe ir y no puedes conseguir que nadie te preste el coche (están del lado
de Billy). No puedes creer cómo ha llegado tan lejos esta broma de los
vampiros.Entonces Billy cambia su forma de pensar. Quiere que vayas a ver a Bella.
Pero
quiere que vayas a su graduación. Estás mortificado. Sin embargo, te soborna y
tú realmente quieres verla. Vas. Bella parece preciosa. Le das el embarazoso
mensaje de Billy pero para tu alivio, ella se ríe contigo. Ves como mira a
Edward Cullen y sabes que está completamente fuera de tu alcance. Pero estás
bien porque también sabes que siempre será tu amiga. Quieres que sea feliz, y
este tío claramente la hace feliz. T e sientes mal por los prejuicios que tiene tu
padre hacia los Cullen y deseas que hubiera alguna forma suave para
disculparse. Bella lleva ese perfume que te disgusta de nuevo. T e preguntas
porqué le gusta.
Pasas un buen verano en La Push. Trabajas en tu garaje la mayor parte del
tiempo, trabajas unas pocas horas de la semana en la tienda para tener algo
de dinero extra y sales con Embry y Quil, vas en algunas citas de grupo. Una
chica tiene una fijación contigo pero es sólo un asunto de amistad para ti. Billy
está aún preocupado por Bella y no puedes evitar prestar especial atención
cada vez que su nombre es mencionado. Hay una estúpida banda por la ciudad
y tú y tus amigos os burláis de la pandilla de Sam a sus espaldas.
El colegio comienza de nuevo y todo es bastante normal.
Una noche, tarde, Billy recibe una llamada desesperada de Charlie. Bella ha
desaparecido, cree que perdida en los bosques. Billy le promete ayuda. Ya
estás en el umbral de la puerta pero Billy te dice que tú no. Estás tan
desesperado que comienzas a hacer un recorrido de todas formas. No vuelves
allí hasta las tres de la mañana y todo el mundo se está yendo. T e dicen que
Bella está durmiendo así que no entras. Ves a Sam, Jared y Paul allí y eso te
molesta. Mr. Weber te ofrece llevarte a casa cuando te ve caminando. El es el
que te dice que los Cullen se han ido. La gente está ya cotilleando sobre ello.
Edward dejó a Bella en los bosques, así es como ella se metió en problemas.
Al principio, tus emociones son confusas. Tienes que admitir que estás algo
complacido, pero tratas de acallar esos sentimientos. Están mal –Bella deber
ser infeliz. Esperas que lo esté llevando bien.
Entonces comienzas a enterarte de los detalles. Charlie está desesperado y
llama a Billy un montón de veces para pedirle ayuda. Pero ninguna de tus
hermanas pasó nunca por algo parecido a esto y Billy no puede ayudar mucho.
Oyes como Bella se hunde, casi catatónica, sin comer ni dormir.
Empiezas a odiar a Edward Cullen. ¿Como pudo hacer esto a alguien tan bueno
y amable? ¿Qué clase de monstruo es? Lamentas que alguna vez hayas
querido disculparte con él.
Al mismo tiempo, estás extrañado de que la gente en La Push estén tan
contenta acerca de la partida de los Cullen. Realmente te molesta. Están
celebrando la misma cosa que mantiene así a Bella.El tiempo pasa y Charlie está cada
vez más preocupado. Billy no te ha
prohibido más ir a ver a Bella pero instintivamente sabes que ella no quiere
verte –no quiere ver a nadie. Intentas no preocuparte por ella pero es difícil con
Billy mascullando sobre ella todo el tiempo.
— Es como un zombie —dice Charlie.— No ha sonreído desde que Edward se
fue.
Los meses pasan. Un día oyes un motor familiar dirigiéndose hacia la casa.
Apenas puedes creerlo pero Bella se ha detenido ahí. Estás eufórico hasta que
la miras mejor. Parece estar peor de lo que habías imaginado. Ha perdido
mucho peso y los círculos bajo sus ojos son negros. Su pelo parece más oscuro
y su cara está mortalmente blanca. Parece como si pudiera partirse por la
mitad. Pero entonces te mira y sonríe de verdad. Está feliz de verte. Es una
pequeña cosa pero lo significa todo para ti.
Prestas atención a todo lo que ella dice y hace pero no de una forma que ella
pueda notar. Comparas cómo esta ella con todo lo que has oído de boca de
Charlie. T e cuenta algo sobre unas motocicletas y tú te emocionas. Eso es algo
en lo que eres realmente bueno y te encantaría enseñarle cuanto. Parece
completamente cómoda y tú te sientes de la misma forma. Es como si hubiera
estado contigo cada día del pasado año –no tiene sentido que no la hayas visto
en meses. Os compenetráis como siempre. Espíritus afines.
Empiezas a darte cuenta durante los siguientes días que hay algo más en lo
que eres bueno aparte de los coches: puedes hacer feliz a Bella. No en la forma
en que era feliz antes pero mucho mejor de lo que ha sido. Charlie y Billy están
al teléfono todo el día y tú estás eufórico sabiendo que la estás ayudando.
Cada día la ves mejor –sonriendo y riendo más, emocionándose con tus
pequeños planes– y te sientes agradecido hasta lo más profundo de que
puedas hacer esto por ella.
Ella no ha vuelto aún a la normalidad y te tomas sus pequeñas rarezas con
calma. Parece estar reinventándose a sí misma y le das espacio para ello, sólo
acompañándola y siguiéndola.
Las cosas con Bella van bien, pero si no fuera por ella tu vida apestaría. Embry
se ha unido al loco culto de Sam y temes por él y estas furioso con él al mismo
tiempo. No hablará contigo. Quil y tú intentáis imaginar que es lo que está
pasando pero nada tiene sentido. Billy está exasperante sobre este asunto y te
mira divertido todo el tiempo. Eso te hace sentir ansioso. Se lo cuentas a Bella
y te hace sentir mejor porque se lo toma seriamente, también. Te abraza y tu
corazón casi explota.
Por supuesto te das cuenta de que te estás enamorando. T ambién sabes que
ella no está preparada y que no piensa en ti de esa manera. Sabes cómo ser
paciente, y mantienes los dedos cruzados para que algún día ella te mire de forma
diferente. Estás encantado de que seas tan alto que no parezca que
tengas dieciséis. Estás empezando a tener músculos sin ni siquiera levantar
todas esas pesas como hace siempre Quil y eso también te hace feliz. Ella dijo
que eras algo así como guapo…
Queda contigo y con su amigos de la escuela, pero los planes fallan y al final
sólo sois Bella y tu y Mike Newton. Es fácil sentir la tensión. Te sientes bastante
bien con lo que ves –a ella no le gusta ese chico. No está cómoda con él de la
misma forma en que lo está contigo. Apenas habla con él. Estás disfrutando
esa película horrorosa más que ninguna otra película que hayas visto nunca. Le
gustas más tú. Es obvio.
Se pone enfermo. Le esperas con Bella y te sientes raro. Es extraño –te sientes
completamente poderoso, lleno de confianza. Estás volando y te sorprendes a
ti mismo con las cosas que le dices a ella. Es algo que surge de repente. Ella
admite que eres su favorito aunque claramente sigue pensando en el idiota
que rompió su corazón. Durante medio segundo, te invade esa rabia increíble
de que cualquiera pudiera herirla tanto. Ójala pudieras matarle. T e sorprende
esa emoción tan salvaje y rápidamente la dejas ir.
Llevas a Bella a casa y estás lleno de esperanza. Esto va a funcionar. Eres el
único con el que se siente feliz. T e necesita. Estás haciendo todo lo que está en
tu mano para mantenerla feliz. Se lo prometes. T e sientes genial. Sólo un poco
más de tiempo…
Vas a casa y Billy no te quita ojo de encima, mirándote de esa manera tan
irritante. T e sientes tenso, con los nervios de punta, como si tuvieras alfileres
pinchándote por toda la piel. Las habitaciones parecen estar demasiado
calientes –Bella dijo que tenía fiebre. Apenas puedes mantenerte de pie.
Billy dice que pareces raro, de forma crítica, y la misma rabia salvaje te
atraviesa. Esta vez no puedes pararla. La sientes fuera de control, una ira tan
fuerte que hace que tu cuerpo entero tiemble. Parte de ti sabe que tu reacción
es estúpida pero la mayor parte de ti está poseída por la furia. T odo está
caliente, es como si la habitación estuviera en llamas. Puedes sentir el calor
dentro de tus huesos.
Y entonces, para tu horror, el temblor se vuelve peor y sientes que tu cuerpo se
parte. Estás aterrorizado. Solo lleva un segundo pero es el segundo más largo
de tu vida. Sientes que explotas y piensas que te estás muriendo.
Pero tu cuerpo se recoge a sí mismo antes de ello –no explotas en piezas. Estás
en una nueva forma que no comprendes. Tu cabeza está golpeando el techo y
miras hacia abajo a Billy desde una gran altura. El temblor ha parado pero la ira está aún ahí. T odo está rojo y caliente. Tratas de gritar a Billy, hacer que se
explique, pero lo único que emites es un espantoso aullido. Das un paso hacia
él y la habitación tiembla. Tus labios están retirados hacia atrás mostrando tu dentadura
y puedes oír el gruñido y quieres agitar a Billy y exigirle una
explicación de lo que te ha hecho. T e estiras hacia él y esta enorme pata con
garras se mueve en lugar de tu mano. Miras hacia abajo, hacia ti mismo y un
aullido de miedo sale a través de tu boca.
Billy te habla como si fueras un niño, despacio y suavemente, diciéndote que
estés tranquilo, que todo va a estar bien. Pero no te dice lo que ha pasado –qué
eres. T e enfada de nuevo el hecho de que no parezca sorprendido. ¿Estaba
esperando esto? ¿Por qué no te avisó?
Billy va hacia el teléfono y llama a alguien. T an pronto como oyes el nombre de
Sam te vuelves loco. Sam sabía de esto. Gruñidos horribles llenan la casa. Billy
parece atemorizado y tú estás justo en su cara, tus mandíbulas deseando
morder. T e echas hacia atrás, y oyes ese aullido temeroso de nuevo.
Es entonces cuando las voces comienzan en tu cabeza. Pero son mucho más
que voces. Tras las palabras, puedes ver las imágenes y sentir las emociones.
En segundos comprendes. Ves el mundo tras las palabras, la respuesta a tu
pregunta. Hombre-lobo. Eres un monstruo.
Embry es el que más ayuda. Reconoces su voz incluso aunque no tiene sonido.
Ves lo aliviado que se siente al saber que estás con él ahora. Sam le permite
explicarse, le permite que hable contigo fuera de la casa (Billy te facilita la
salida manteniendo la puerta abierta –tus hombros apenas pueden pasar). En
el bosque detrás de casa ves a los otros por primera vez. Son enormes y
terribles. T e quedas horrorizado de saber que eres como ellos.
Es una larga noche. T e muestran todo. T odas las historias y leyendas que has
oído durante toda tu vida son historias verídicas. Es como aterrizar en Oz,
habiendo cambiado todo de color. Estás viviendo en una película de terror. Eres
uno de los monstruos. T e muestran por qué ha sucedido esto y esa es la peor
parte. Porque los vampiros son reales también. Y es por su culpa que te has
transformado en esta cosa. Más que eso, no sólo existen los vampiros
chupasangre, sino que tu mejor amiga, la chica que amas, está enamorada de
uno de ellos. Al principio no crees que ella supiera la verdad pero te convencen
de que es completamente consciente. T e sientes enfermo ahora, recordando
como lo pasa mal por él.
Eres un monstruo también pero no uno de los malos. Eres de la clase de
monstruos que existen para proteger a tu familia contra los malos. No es
mucho alivio. Especialmente cuando te dicen que tu nuevo estado como
protector legendario significa que no puedes estar alrededor de gente normal
nunca más. Eres demasiado peligroso por ahora. En seis meses, en un año,
quizás. Tienes que ir a la escuela para mantener el secreto, pero no correr
ningún otro riesgo innecesario. En la escuela, debes centrar toda tu energía en
mantenerte calmado. Olvida tus estudios. T an sólo no mates a nadie.Y Bella está
totalmente fuera de esto. Cuando protestas, ves las memorias de
Sam. Es como si estuvieras allí. Le ves suplicando con Emily. Oyes la respuesta
que manda a Sam a una furia irracional –la furia que es el sello distintivo y la
maldición de la existencia de los lobos. Sientes cómo él explota, su mano aún
extendida hacia ella. Ves sus garras cortar su cara. La ves caer al suelo,
inconsciente. Sientes el pánico de Sam, su terror. Es tan fuerte que no puede
volver a cambiar para ayudarla. Piensas que estas viéndola morir (incluso aunque sabes que sobrevivió, te hunde –emerges del dolor de la memoria). Ves
a pared y Paul corriendo para ayudar, trayendo a Sue Clearwater (una RN –la
mejor elección disponible cuando uno del personal del hospital es un vampiro).
Sue cuida de Emily mientras Sam se retuerce en agonía en el bosque,
escondiéndose, aún incapaz de calmarse a sí mismo lo suficiente como para
volver a cambiar…
Y sabes que tienen razón, no puedes ver a Bella. Tu promesa no podrá
cumplirse. Vas a herirla, justo como el otro monstruo.
Viendo la memoria de Sam ves cómo volver a cambiar. T e calmas a ti mismo de
la forma que él hizo y te encuentras volviendo a brillar para volver a tu forma
verdadera. Desnudo y enfermo, te haces un ovillo en la oscuridad y lloras como
nunca has llorado en tu vida.
Los otros están sorprendidos. Les llevó días o incluso semanas imaginar cómo
volver a hacer el cambio de nuevo.
Tu nueva vida comienza en un tiempo tenso. No sólo los vampiros son reales,
también están ahí. Nuevos, no los Cullen. Están cazando en el área y es tu
trabajo detenerles. Puedes hacer esta parte. T odo tu odio por lo que Edward y
el resto de los Cullen le han hecho a Bella está canalizado en la caza de este
par, el hombre de pelo oscuro con su compañera de pelo escarlata.
Cuando alcanzas al hombre es justo a tiempo. Sigues el olor del vampiro
cuidadosamente, tratando de acercarte sigilosamente a él. Jared lo sabe
porque tiene ojos como prismáticos –puede ver a kilómetros. El vampiro se
detiene en un pequeño claro y Jared le ve hablando con Bella. T e das prisa pero
Sam duda. Estás fuera de las tierras del tratado. ¿Es uno de los amigos de los
Cullen? Ha roto el tratado con sus matanzas, pero no puedes probarlo –no le
has visto hacerlo. Sam no quiere comenzar una guerra sin estar seguro de las
consecuencias. Piensas que se ha vuelto demasiado cauteloso. Discutes, y
cuando está claro que Laurent quiere herir a Bella, Sam viene rápidamente a tu
lado.
Matar a Laurent es más fácil de lo que cualquiera esperaría. ¿Es por qué
éramos cinco contra uno? Sabes que no es el caso. Sam y tú hicisteis la mayor
parte del trabajo y te sientes como si pudieras haberte encargado de esa
sanguijuela tú solo. Quizá los vampiros no son tan duros como las historias os
han hecho creer.La imagen de la cara aterrorizada de Bella en el claro está siempre
detrás de
tus ojos. Se quedó horrorizada –más asustada por tu nueva cara que lo que
estaba por el vampiro cazador de ojos rojos. T e preguntas constantemente
como se explicó a sí misma lo que vio.
La caza sigue, y la mujer de pelo rojo prueba que es mucho más escurridiza. La
manada no comprende sus motivos, por lo que es difícil adivinar sus
movimientos. Y es muy buena escapando.
T ener un vampiro alrededor te pone nervioso. T odos ellos parecen acercarse a
Bella al final. Corres alrededor de su casa por la noche, asegurándote de que
está a salvo.
La vida se ha vuelto un rollo. Pero los otros están impresionados con tu control
y durante esas pocas semanas de rastrear al vampiro de pelo oscuro están más
y más impresionados. Eres mejor manejando tus «episodios» (así es como
piensas de ellos) que cualquiera de ellos. A Sam le costó medio año llegar al
punto al que has llegado en dos semanas. Eres ya mejor en ello que Embry,
Jaredy Paul. Esto no te hace más feliz de todas formas. ¿Por qué quería cualquiera ser mejor siendo un hombre-lobo?
Mientras tanto, comienzas a pensar que podrías manejar bien el ver a Bella.
Estás seguro, ahora que sabes qué esperar, que puedes controlarte cerca de
ella. Y te está llamando todo el tiempo. Los monstruos en el bosque la han
traumatizado sin duda. T e necesita. Está en tu mente la mayor parte del
tiempo. Sam te reprende –nadie sabe mejor que él lo que se siente al cometer
un error.
No puedes ni siquiera hablar con ella por teléfono. T odos los lobos y los
ancianos están perturbados por tus memorias –han sido tan cuidadosos con el
tratado y tu lo rompes, aunque inconscientemente. Al menos los vampiros que
estaban de acuerdo con el tratado se han ido, así que eso no significa una
guerra. Y Bella no parecía creer que fuera más que sólo una historia… Pero
Sam te da una orden: no te está permitido contarle a Bella la verdad. T e lo dice
en la forma de lobo, y puedes sentir la capa de autoridad que viene con el
pensamiento. Está en la forma alfa de lobo, y no puedes desobedecer.
Bella es persistente, sin embargo, y no te sorprendes cuando la ves caminado
hacia tu casa. Convences a los otros de que puedes controlar esta
conversación, que es algo que tiene que hacerse en algún momento. Sam está
de acuerdo –no le gusta ser demasiado dictatorial en su posición de alfa,
contigo más que con el resto (pero esta es una historia para otro momento). T e
previene para que mantengas la calma y te insiste en que digas lo que sea
para mantenerla lejos. Está pensando en Emily y, ¿cómo puedes discutir con
eso?Es más duro de lo que pensabas que sería. Ves la cara de Bella mientras
vuelves a tu mundo y es como si alguien te estuviera retorciendo las tripas.
Eres tan malo como el vampiro que rompió con ella. T e sientes como si te
estuvieras llevando toda tu esperanza y felicidad, y la suya también, y las
estuvieras rompiendo con tus propias manos. Unas pocas veces la ira es fuerte
–empiezas a calentarte más pero lo controlas. Lo más cerca que has estado de
perder el control es cuando ella se pone defensiva con los vampiros. ¿Cómo
puede pensar bien de ellos, especialmente ahora, con todo lo que le han
hecho? Como si sólo el ser vampiros no fuera suficiente.
Y entonces ella lo vuelve contra sí –piensa que hizo algo mal, y que por eso
estás haciendo esto. Casi te está suplicando. T e odias de verdad a ti mismo por
hacerle esto. T e vas corriendo, transformándote tan pronto como estás fuera de
su vista para no llorar de nuevo como hiciste antes.
Es una larga tarde. Estás cansado de que Embry intente animarte, cansado de
la aprobación de Sam por lo que hiciste. T e preguntas amargamente si no has
herido a Bella hoy justamente como él hirió a Emily. Vuelves a tu estado
humano para mantenerte lejos de ellos y meditar toda la tarde. Dejas la casa
para mantenerte lejos de Billy, quien es tan irritante como los otros.
T e das cuenta de que cuando Sam te prohibió explicárselo a Bella, no te ordenó
técnicamente no verla. Sabes que esto va a ser difícil pero no puedes estar
bien sabiendo que ella piensa que no quieres ser su amigo. Tienes que
disculparte, encontrar alguna forma de que funcione.
Conduces tu moto y la ocultas en otra calle. T e escabulles en su dormitorio y te
sorprendes de lo enfadada que está. T ambién tiene un aspecto horrible –casi
tan malo como la primera vez que la viste. Sus ojos están rojos y su cara está
mojada. T e odias a ti mismo de nuevo, viendo esto. Tratas de explicarte pero
las órdenes de Sam no te lo permiten.
Intentas al menos aclarar cómo es de importante para ti y que esta separación no es una elección tuya. Mientras estás hablando con ella, al principio sientes
que te has equivocado al venir. No le estás haciendo ningún bien. No puede ir
mejor, mientras ella no comprenda. Si sólo creyera todas tus historias de aquel
primer día…
T e das cuenta de que ella ya sabe lo que quieres que sepa. Intentas que
recuerde, que junte las piezas, pero está medio dormida y confusa. Estás más
esperanzado pero también más tenso. ¿Recordará? ¿Lo imaginará? Si lo hace,
¿qué pensará? ¿Se asustará y te rechazará? Fue capaz de aceptar a un
vampiro… Eso te disgusta.
Sabes tan pronto como entras en fase de nuevo que Sam y los otros lo sabrán
todo acerca de este incumplimiento. Esperas que puedas mantenerlo fuera de
su conocimiento hasta que Bella se imagine todo. Conduces de nuevo hasta casa y te
prometes a ti mismo que te vas a mantener calmado, no importa
cómo.
Cuando te despiertas por la mañana, Billy te dice que Bella había aparecido por
allí, y que te está esperando abajo en la playa. Estás lleno de excitación y
terror. Ha debido juntar las piezas. No llamó sólo. ¿Ha aceptado ya lo que eres?
Entonces bajas a la playa y ves su cara. Está asustada y enfadada. Puedes ver
en su expresión que no está de acuerdo con tu nueva vida. Eso te enfurece.
Tienes que focalizar toda tu energía en permanecer humano. La acusas de
hipocresía y entonces sientes un alivio aplastante cuando el malentendido se
aclara. Aún te hiere ver lo protectora que es respecto a los vampiros pero al
menos su aceptación también te incluye a ti. De nuevo, te sientes
esperanzado. Quizá podáis superar esta locura y estar juntos de nuevo.
Es un gran alivio ser capaz de hablar abiertamente con ella ahora. Estás
sorprendido de averiguar que está más informada sobre los vampiros de fuera
de Forks de lo que está la manada y horrorizado de que la pelirroja haya estado
detrás de Bella todo el tiempo. Estás ansioso por hablar con los otros; quieres
un plan para proteger a Bella. T e siente feroz, sabiendo que alguien está
intentando herirla. Por primera vez estas encantado de ser un hombre-lobo. Es
horrible pero a la vez puedes proteger a Bella. De repente, merece la pena.
Llamas a toda la manada. Aunque tienes confianza ahora que te puedes
controlar a ti mismo cuando estas cerca de Bella, has olvidado lo que significa
para los otros. Paul reacciona más fuertemente de lo que esperabas. Tienes
que cambiar delante de Bella para protegerla y no tienes la oportunidad de ver
su reacción. Tienes que hacer que Paul se mantenga lejos de ella.
Afortunadamente para ti, te estás haciendo más grande y fuerte cada día. No
es difícil empujar a Paul a los bosques. Sam se une a ti rápidamente y ordena a
Paul que se calme. Les explicas todo sobre la pelirroja y Bella –no lleva mucho
tiempo, hablando mediante pensamientos como hacéis. Aunque Sam tiene que
ser consciente de la importancia y utilidad de esta información, todavía me
regaña durante un rato. Señala cómo he puesto a Bella en peligro hoy y
entonces regaña a Paul por ser ese peligro. Finalmente, me recuerda que él lo
comprende, y los tres volvemos a llevarnos bien rápidamente. Mejor que
nunca, te das cuenta. Estas encontrando más fácil de lo que pensabas ser
parte de esta situación, ahora que ayuda a Bella.
Es extraño como las cosas vuelven a la normalidad, mientras que al mismo
tiempo todo es diferente y peligroso. Bella es la pieza clave que te ayuda a
ponerlo todo en equilibrio. Consigues dormir varias horas una noche, pero la
mayor parte del tiempo estás corriendo por los bosques con Sam o Embry, buscando cualquier señal de que la vampiro pelirroja haya vuelto. Cuando no
es tu turno, pasas tanto tiempo como puedes con Bella. Hay un nuevo nivel de
intimidad en vuestra amistad. Sabes cada uno de los secretos de los otros y eso hace
diferencia mayor de lo que hubieras pensado. Estás asombrado de
cuántas cosas no ha podido compartir, lo sola que ha estado con su corazón
roto. T odavía te molesta ver cómo llora por los Cullen. No puedes ver la
diferencia entre los Cullen y el vampiro que la está persiguiendo ahora, pero
ella sí. Obviamente está aterrorizada por ese vampiro. Tratas de tranquilizarla.Y
te alegra que no tenga que estar sola en esto nunca más.
T e preocupa que Bella esté sola cuando estás fuera de patrulla. No eres feliz
cuando tus planes para que se divierta –escapar de la constante ansiedad– se
ven interrumpidos por Victoria. Victoria hace un intento desganado de
atravesar vuestro territorio. Eso te parece sospechoso y cuando se lanza al
agua te preocupa que tenga otro plan. Jared, Embryy tú corréis de vuelta por la
costa, buscando cualquier señal de que haya salido del agua. Volvéis a La Push
sin cruzaros con su olor. Embry continúa con Jared, pero tú quieres comprobar
cómo está Bella. Sólo para asegurarte de que la pelirroja no se ha adelantado.
Bella no está en la playa, ni tampoco la pelirroja o alguien más. T e mantienes a
cubierto en los árboles pero la tormenta es lo suficientemente mala como para
que nadie más este fuera para verte. Su camioneta no está enfrente de tu
casa. Primero piensas que ha vuelto a casa pero marcas frescas de neumáticos
conducen en otra dirección. No es hasta que encuentras la camioneta
abandonada en la carretera cerca de los acantilados cuando recuerdas tu
promesa del día anterior. Salto de acantilados. En el mismo instante, oyes el
grito lejano de Bella, apagándose mientras el sonido cae.
Corres hasta el borde en segundos. No puedes ver nada debajo –las olas son
enormes, no hay signos de un impacto reciente. T e arrojas sobre el borde,
introduciendo la nariz primero en el agua oscura.
El agua está agitada. Sabes cuánta fuerza estás usando para conseguir nadar a
través de ella y sabes que Bella no es tan fuerte. Ningún humano es tan fuerte
como para manejar esta corriente.
Buscas frenéticamente, tus agudos ojos peinando el agua. Finalmente ves algo
blanco parpadeando –sus manos luchando inútilmente contra las olas. Estás
debajo del agua, sin poder respirar, y asustándote. Nadie más hubiera sido
capaz de hacerlo bajo las mismas circunstancias, ni siquiera Sam, pero te
concentras y te fuerzas a ti mismo a volver a tu forma humana. Entonces
enganchas a Bella y tiras de ella hasta la superficie.
Ojala hubieras hecho primeros auxilios. Lo único en lo que puedes pensar es en
sacar el agua de sus pulmones. Hay mucha. Ella está consciente al principio
pero luego se desmaya. No sabes qué hacer. La remolcas hasta la playa
esperando que la ayuda esté en camino. Los pensamientos de Jared y Embry
estaban contigo mientras buceabas, pero ahora están lejos de ellos.Sam viene, pero
Bella se despierta antes de que pueda hacer mucho más que
contarte la tragedia que ha habido en el pueblo. Sientes haberle alejado de
donde se le necesita. Bella parece estar bien. No sabes si necesita un doctor,
pero ella sólo quiere descansar así que la llevas de vuelta a casa. Estás
exhausto de tantas noches corriendo y te quedas dormido allí a su lado. T e
sientes bien allí, juntos sin secretos entre vosotros, sabiendo que está segura.
Billy te despierta cuando vuelve a casa. Es devastador darse cuenta de que
Harry se ha ido. Era uno de los mejores amigos de Billy y un tío de alguna forma, y también uno de los únicos tres ancianos que sabían lo de los lobos. No
parece justo que se haya ido.
Llevas a Bella a casa, sabiendo que Charlie estará preocupado también.
Durante el camino notas que hay algo diferente en ella, pero no puedes
averiguar qué es. Perder a Harry pone más de manifiesto que podrías haber
perdido a Bella también –estuvo tan cerca. El pensamiento te horroriza. Al
mismo tiempo, estás encantado de que fueras capaz de salvarla. Ella está viva
porque eres un hombre-lobo. Incluso llegas a reconciliarte más con tu destino.
Pensando en lo que cerca que ha estado, la sostienes en tus brazos, aliviado de
que puedas. Por primera vez desde la noche que cambiaste –la noche de la
película horrible– piensas que esto podría funcionar. Parece correcto abrazarla
así. ¿Siente ella lo mismo? Quizá no es tan fuerte como lo que sentía por el
vampiro pero tiene que significar algo que ninguno de los dos estéis completos
sin el otro. Parece como si estuvieras destinado a estar con ella.
Comienza a alejarse. No está bastante preparada todavía, pero crees que lo
estará. Sólo un poco más de paciencia. Abres la puerta del coche y este
conocimiento pacífico se ve destrozado.
Hay un vampiro cerca. Tu primer pensamiento es la pelirroja y adivinas que usó
la distracción de la muerte de Harry para entrar a hurtadillas. No estás seguro
de dónde está o si está mirando. T emes cambiar y cazarla, por si ella se acerca
mientras estás rastreándola. Decides que el mejor plan es llevar a Bella de
vuelta a La Push, dejar a Embry con ella y cazar a la pelirroja con Sam.
Pero algo no está bien. El olor se ha ido. Un vampiro, obviamente, pero no el
mismo cuyo olor ha estado quemándote la nariz durante la semana pasada.
Antes de que puedas notarlo, Bella te está diciendo que pares. Su cara se
ilumina más de lo que has visto desde el día en que volvió a buscarte, toda
rota. Cree que los Cullen han vuelto, y el brillante coche aparcado cerca de su
casa apoya la teoría. Su entusiasmo te pone malo. T odo lo que ella quiere es ir
a buscar al vampiro, como si ella no fuera un alimento básico de los de su
clase. Estás furioso. T e resulta difícil calmarte.Está claro que tendrás que llevártela de
nuevo por la fuerza si quieres
mantenerla fuera. Parece segura de que son sus vampiros. Ya ha ido –
mentalmente, está a un millón de años luz de ti. Y tú tienes responsabilidades.
La manada ha estado ignorando completamente las líneas del tratado desde
que los Cullen se fueron. No puedes permitir que tus hermanos se metan en
problemas, no sabiendo que los Cullen han vuelto.
Odias dejarla aquí y estás furioso porque eso es lo que ella quiere. El futuro que
parecía tan prometedor hace unos pocos segundos se desmorona en nada. ¿Ni
siquiera le importa que ellos la abandonaran? ¿No importa eso? Nunca ha
expresado ningún enfado hacia ellos por lo que le han hecho. Adivinas que
nunca sintió esa ira. Acepta lo que hicieron sin preguntas.
Necesitas salir, porque no vas a ser capaz de controlarte mucho más. Puedes
sentir la furia creciendo. La dejas sola en la calle, deseando más que nada que
te llame y vaya tras de ti, que cambie de idea. No lo hace.
Corres al hospital, y vuelves a cambiar. La ira ha disminuido un poco y estás de
nuevo frenético por su seguridad. La llamas y contesta al teléfono. Es verdad.
Los Cullen han vuelto y ella ha escogido a los vampiros antes que a ti.
Es una mala noche para los lobos Quileute. Sam vuelve a retirar las líneas de
patrulla así que sólo engloban la milla cuadrada de la reserva. Sam no quiere
dejar ningún agujero –podrían ser media docena de vampiros ahí fuera y sus intenciones no son claras. T e preocupas por Bella y la pelirroja pero Sam dice
que dejemos a los Cullen cuidar de sí mismos. Detestas la idea de que Bella les
pertenezca.
Los días pasan. Nadie intenta cruzar la línea. Billy llama a Charlie, y parece que
sólo uno de los Cullen ha vuelto y se está quedando con ellos. Eso te enfurece.
Sam está preocupado –¿cuál es la nueva política? ¿Siguen las fronteras en
vigor? ¿Por cuánto? ¿Están volviendo el resto de ellos? ¿Saben algo de la
pelirroja? ¿Consideran que está bajo la protección de su tratado? Si es así, el
tratado está roto. siellos no la conducen fuera, la manada los considerará
aliados con ella. Sam, Billy y el Viejo Quil discuten la posibilidad de una
guerra…
Pero Sam quiere información primero –mantenerse civilizado tanto como sea
posible– y te ofreces voluntario para hacer el trabajo. Insistes en ir en persona.
Necesitas ver su cara, ver lo profundamente implicada que está. Le dices a
Sam que conseguirás obtener más de la verdad en persona, que serás mejor a
la hora de decir si te está mintiendo. No le estás engañando con tus motivos
pero suenas razonable.
Vas durante el funeral, así serás capaz de hablar con ella honestamente, sin
posibilidad de que Charlie interrumpa. Jared y Embry no quieren dejarte ir sólo,
incluso cuando estás seguro de que el vampiro se ha ido por el momento. Sabes que
ellos estarán cerca, pero no quieres que escuchen. Quieres ser
capaz de hablar de verdad cono Bella pero es tanto como puedas mantenerte
calmado. Su casa apesta –te quema la nariz. La peste de los vampiros está por
todos sitios. Ambos estáis un poco hostiles pero responde tus preguntas. Los
Cullen están sólo de visita. T e dices a ti mismo que las cosas volverán a la
normalidad cuando los vampiros se vayan de nuevo.
No consigues irte. Puedes ver que la has herido y vuelves para encontrarla
llorando. T e sientes peor, y mejor. Mejor porque al menos a ella le importas
mucho. Está llorando por ti. Eso es algo.
Puedes hablar ahora pero es duro. Los ama. Los monstruos que la hirieron –los
ama. T ambién le importas pero no tanto. Además, el vampiro se está yendo de
nuevo… Estás confundido, no seguro de cómo sentirte.
La sostienes en tus brazos y es como era antes –como debería ser. T omas su
cara en tu mano, y de repente quieres besarla más que nada en el mundo. No
es como lo habías planeado –mal momento con el vampiro rondando en algún
sitio. Pero crees que a lo mero esto también tiene que pasar. A lo mejor ella lo
siente así. Ves el conflicto en sus ojos, y te preguntas quién ganará cuando tus
labios tocan los suyos.
El teléfono suena en este inoportuno momento, y respondes. ¿Qué elección
tienes? Podría ser Sam, podría haber problemas. Oyes el claro y penetrante
tono de la voz con el suave acento inglés y sabes quién es a la primera
llamada. Otro de ellos. Quizá Bella estaba equivocada acerca de la vuelta del
resto de ellos. A lo mejor estaba mintiendo.
Bella está enfadada de nuevo cuando el vampiro cuelga. Antes de que puedas
aclararlo, captas el ardor fresco de un vampiro aproximándose. Oyes el leve
sonido del casi silencioso acercamiento del vampiro. Intentas irte, pero el olor
es más fuerte en la habitación de delante. Antes de que puedas irte por detrás
el chupasangre está allí.
Ella es una cosa diminuta, pero después de que Bella te contara cosas sobre
los vampiros con talentos extra no vas a bajar la guardia. De todas formas, te presta poca atención. Parece apenas consciente de lo que le rodea, preocupada
por algo. Bella la llama Alice. Alice nombra a Edward una vez y Bella se
desmorona. ¿La hirió el vampiro? No viste nada. Pero te lanzas a coger a Bella
antes de que el vampiro pueda tocarla y la llevas lejos.
La pequeña vampiro parece muy enfadada y eso te sorprende. No te habías
dado cuenta de que tenían tantas emociones. T e repugna y te sorprende lo
cómodas que se sienten Bella y Alice al tocarse la una a la otra. Habías
pensado que la vampiro no sería capaz de tocar a los humanos de esa forma
sin herirlos. Y Bella parece tocarla con la misma facilidad –capaz de interaccionar con
ella como si Alice fuera humana. Bella parece verla de esa
forma– como una persona casi.
La conversación es difícil de seguir. Deduces que Edward Cullen está en alguna
clase de apuros y es por culpa de alguien llamado Rosalie. Bella está gritando y
luego exigiendo ayudar, y la pequeña vampiro va a permitirle intentarlo,
aunque ha dejado claro que es una misión suicida.
Sigues a Bella a la cocina, donde escribe una nota para Charlie. Le pides que
no vaya. Es como si no hubieras dicho nada. T e pide que cuides de su padre.
Bella corre a su habitación para hacer la maleta y te quedas solo con Alice. T e
mueves tan lejos de ella como es posible –el instinto de entrar en fase y atacar
es duro de reprimir– y la acusas de dirigir a Bella a su muerte. Es realmente
más fácil hablar con ella de lo que hubieras pensado –reacciona y habla como
un humano, aunque su apariencia es alarmantemente extraña. Para tus agudos
ojos, es como un cristal móvil, todo ángulos y brillo.
Alice discute sólo un momento, pero entonces Bella vuelve y se marchan.
¿Volverás a verla de nuevo? Le suplicas literalmente que no vaya, pero Bella se
marcha después de besar tu mano. Puedes mantenerla abrazada apenas medio
segundo cuando te das cuenta de que va a ir a morir por ese idiota que arruinó
su vida. Por primera vez desde el principio pierdes el control de ti mismo y
explotas, transformándote en lobo contra tu deseo.
La vida es más oscura de lo que nunca ha sido antes. Los otros están aliviados
de que Alice Cullen se haya ido, se llevara a Bella con ella o no. Intentan
mantener sus sentimientos lejos de ti, pero por supuesto, no hay secretos en
una manada de lobos. Cautelosamente, Sam amplía tus patrullas, y tú te tomas
más molestias para vigilar a Charlie, como Bella te pidió.
Así es como descubres a la pelirroja, intentando de nuevo acercarse a Bella. La
manada rodea, lentamente estrechando el perímetro, permitiendo que se
acerque que Forks mientras permanece en una línea entre ella y Charlie… Sin
embargo, de repente gira sobre sus talones y sale disparada. Sales en su
persecución pero ella es más rápida y astuta que el vampiro de pelo oscuro. Su
súbito vuelo te coge desprevenido –no sabías que estaba tan cerca. Haciendo
algunas averiguaciones después de todo esto, Sam junta las piezas de lo que
sucedió. Su ruta se cruzó con un reciente rastro dejado por Alice Cullen. Eso
parece haber sido suficiente para alejarla con pánico. Al menos esto deja claro
que la pelirroja no es amiga de los Cullen.
Charlie está asustado, naturalmente. Viene a La Push a interrogarte, para ver si
sabes algo que pueda ayudarle a encontrar a Bella. Ojala pudieras contarle
todo acerca de los Cullen pero no puedes destapar tus propios secretos y, ¿qué
bien le haría? Ninguno de vosotros puede salvar a Bella ahora.El mundo se extiende
desde Forks cuando Bella regresa viva. Charlie no llama
a Billy entonces –está demasiado furioso aparentemente– así que te enteras primero por Leah Clearwater. Charlie llamó para cancelar una visita a su
madre; no quería dejar a Bella sola, porque está con muchos problemas. Estás
tan aliviado de que esté bien que no te importa nada más al principio. Pero no
pasa mucho antes de que el resto de las noticias lleguen. El Dr. Cullen ha
vuelto al hospital –la familia entera ha regresado a la ciudad. Sam vuelve a
poner las patrullas en marcha, pero no tan lejos como antes. Los vampiros no
sabían acerca de los hombres-lobo antes pero ahora sí. Si han vuelto para bien,
entonces la manada tienes que reforzar sus fronteras de nuevo. Estar seguros
de que no hay malentendidos acerca de lo que pertenece a los Quileutes.
A través de Charlie, Billy se mantiene informado. Edward ha vuelto,
aparentemente instalado de nuevo como el «novio» de Bella, sin repercusiones
por su abandono. Bella no viene a verte y tú estás enfadado, aunque realmente
no esperaba que lo hiciera. T ambién estas enfadado porque Charlie permite
que Bella y Edward salgan juntos de nuevo. ¿No debería, como padre, ser
capaz de hacer algo al respecto?
Se te ocurre un plan y no lo piensas mucho. Si consigues que la castiguen no le
estaría permitido verle… A lo mejor, si está lejos de él será capaz de sacudirse
de encima cualquier hechizo que él tenga sobre ella y recordar lo que él es y lo
que ha hecho.
Además, tienes otra preocupación ahora. Desde que Alice volvió, tu mayor
miedo ha sido que uno de los vampiros pudiera perder el control cerca de ella y
matar a Bella por sed. Se te ocurre ahora que a lo mejor hay algo peor. Quizá
ellos tienen peores intenciones que usarla para saciar su apetito. No quieres ni
siquiera pensar la idea en tu cabeza pero no puedes mantenerla fuera.
Quizá ellos intentarán hacerla una de ellos.
Es la cosa más horrible que puedes imaginar. Peor que matarla –robarle su
alma y dejarla como una inhumana criatura de piedra, una farsa de la persona
que fue una vez. Sería como permitir que un extraño tuviera su cuerpo, solo
una retorcida y fría versión de ese cuerpo.
Sabes que la única cosa que podría molestar a Charlie más que nada (excepto
la verdad, que no puedes contarle) es la motocicleta de Bella. La conduces
hasta su casa y le dices a Charlie que se la devuelves a Bella porque ella ya no
viene a La Push nunca. Charlie se pone rojo y te grita durante un cuarto de
hora, prometiendo que informará a Billy de lo que está pasando. Cuando te
permite irte, te retiras al bosque, sabiendo que el chupasangre sabrá por tu
olor que estás allí. Tienes un aviso que entregar.
Justo como esperabas, Edward Cullen viene con Bella para encontrarse contigo
antes de que vea a Charlie. Es muy duro controlarte pero no vas a ponerte a luchar con
Bella allí. Podría terminar herida y no vas a ser el que rompa el
tratado esta vez. Deja que los Cullen sean los chicos malos del todo.
Bella está furiosa. Estabas preparado para eso pero es duro haberla herido.
El vampiro te coge por sorpresa, agradeciéndote lo que has hecho por Bella.
Rehúsas creer que es sincero de alguna forma. Es sólo una táctica. Descubres
que su habilidad como lector mental es incluso peor de lo que te temías. El ve
todo lo que estas pensando.
Aunque conoce el aviso que has venido a darle, respondes la pregunta de Bella
sobre el tratado. No solo no se les permite alimentarse de humanos si quieren
preservar la paz con los lobos, sino que tampoco pueden crear nuevos
vampiros.
La furiosa reacción de Bella te dice mucho más de que lo que querías saber.
Hasta ese punto, te preocupaba que los Cullen estuvieran pensando en
cambiarla. No esperabas que ella fuera consciente de ese plan. Ahora ves que
lo está planeado ella misma –esto es lo que ella quiere.
Tienes que luchar más duro de lo que lo has hecho nunca para mantenerte en
tu estado. El resto de la conversación no significa nada. Bella quiere ser un
vampiro. No se da cuenta de que este cambio es solo otra forma de muerte –
peor que cualquier otra.
Si él la cambia, significará la guerra. T e diriges a casa para contárselo a tus
hermanos. Necesitáis preparaos…