En los libros anteriores se los denomina licántropos u hombre lobo. El término metamorfo se introduce en el libro Amanecer, después de la aclaración que Edward le hace a Cayo (quien odia inmensamente a los hombres lobo, ya que casi pierde en una pelea ante uno de ellos, por lo cual llevó también a cabo el "exterminio" de estos seres en venganza) cuando este se refirió a ellos como los "Hijos de la Luna", siendo que el enfrentamiento se estaba llevando a cabo en pleno mediodía y que además, ellos eran capaces de transformarse a su antojo y no por consecuencia de la luz de la Luna Llena.